CARDER y autoridades competentes intensifican esfuerzos para estabilizar la vía Cerritos – La Virginia y evitar colapso económico

Foto: CARDER


El trayecto Cerritos – La Virginia, es una importante arteria vial para la movilidad en el occidente colombiano, ya que conecta Pereira con el suroccidente del departamento y todo el país, siendo este un corredor vital para el transporte de carga y vehículos particulares. La reunión desarrollada este lunes 25 de noviembre, permitió analizar a fondo las causas de los problemas que afectan la estabilidad de la carretera y plantear soluciones conjuntas que permitan garantizar la seguridad de los usuarios y evitar afectaciones graves a la economía local.

Los estudios iniciales identificaron que uno de los principales factores de riesgo es un drene colmado que ha impedido la adecuada evacuación de aguas lluvias, situación que ha generado debilitamiento en la estructura del talud y de la vía misma. Además, ya se observan radios de una corona sobre el pavimento, un signo alarmante de daño estructural que exige intervenciones inmediatas. Ante este panorama, los expertos coincidieron en la necesidad urgente de estabilizar tanto el terraplén original como las caras adyacentes del talud, lo que requerirá acciones técnicas y estructurales coordinadas.

Como primera medida, se priorizará la estabilización de la cara del talud mediante el uso de anclajes helicoidales, una solución temporal que permitirá sostener la vía mientras se ejecutan los trabajos definitivos. Esta obra de mitigación busca prevenir el hundimiento de la banca y el colapso del pavimento, garantizando la transitabilidad durante el proceso de estabilización. Paralelamente, se trabajará en la rehabilitación del sistema de drenaje para asegurar la evacuación eficiente de aguas lluvias, un paso esencial para evitar que el problema se agrave en el futuro.

En la reunión se destacó el compromiso de cada una de las instituciones participantes. INVÍAS asumirá la responsabilidad de liderar la organización y ejecución de las obras, incluyendo la gestión de permisos necesarios y la instalación de vallas de seguridad en las zonas intervenidas. Por su parte, la DIGER implementará reductores de velocidad en el tramo afectado con el fin de reducir las vibraciones que puedan agravar los daños y realizará un monitoreo constante para evaluar cualquier cambio que pueda poner en riesgo la seguridad de los usuarios. La CARDER, en su rol de autoridad ambiental, colaborará en la supervisión y garantizará que las acciones se realicen con un enfoque sostenible, evitando futuros contratiempos.

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