La historia de Norma Monserrat Bustamante Laferte es digna de una película. Nació en el cerro Gómez Carreño de Viña del Mar, la ciudad chilena musical por excelencia. A los 13 años consiguió una beca para estudiar música durante un año y medio en el conservatorio de su ciudad natal, pero, sorpresivamente, la rechazó y decidió que lo que quería era seguir el camino de autodidacta.
En agosto de 2007, y con una carrera ya exitosa en Chile, Monserrat decidió mudarse a México y probar suerte allí. En 2009, en plena promoción de lo que sería su siguiente álbum, le diagnosticaron cáncer de tiroides. Mientras luchaba contra la enfermedad entendió cómo quería encarar su carrera musical: abandonó su nombre artístico original y se presentó al mundo como Mon Laferte.
Desde ese entonces no ha parado de cosechar éxitos. Con más de 1,5 millones de discos digitales vendidos en América Latina, entre álbumes y sencillos, se ha consolidado como la artista chilena más vendida del siglo XXI. Ha ganado cuatro premios Grammy Latinos y ha sido la primera artista en obtener la mayor cantidad de estos premios (15 en 6 ocasiones). También ha sido galardonada con dos MTV Europe Music Awards y nominada dos veces a los premios Grammy anglo.
Los galardones la convirtieron en un personaje reconocido, pero también blanco de juicios sobre su vida. En 2022, luego de ser madre y mostrar fotos de su matrimonio, fue duramente criticada. Mucha gente la acusó de usar las banderas del feminismo para incrementar su fama. Según las críticas, el hecho de que se casara de blanco y en una ceremonia católica demostraba que estaba a favor del patriarcado y que no era tan feminista como decía.
La artista –que está lanzando su octavo álbum de estudio, un trabajo del que ya se conocen dos sencillos (Tenochtitlán y 40 y MM), y que vienen con una importante carga social–, habla de cómo recibió en su momento esas críticas, del nuevo trabajo y de lo que está viviendo. FUENTE: EL TIEMPO

